Mitos comunes sobre el seguro de auto

Leyendas urbanas sobre seguros de auto

Aquí está nuestra versión de Myth Busters. Ahora que estás por tu cuenta, es hora de conocer la verdad sobre los seguros de auto.

Mito n.° 1: los autos rojos son los más costosos de asegurar.

Realidad: un auto rojo no cuesta más que un auto verde, amarillo, negro o azul. Las aseguradoras están interesadas en el año, la marca, el modelo, el tipo de carrocería, el tamaño del motor y la antigüedad de tu vehículo. Cómo te perciben en función del color de tu auto es otro asunto.

Mito n.° 2: mi seguro me cubrirá si mi auto es robado, destrozado o dañado por granizo o fuego.

Realidad: a menos que cuentes con una cobertura integral, no estás cubierto para ninguna de estas cosas. La cobertura integral paga por daños a tu auto que no sean el resultado de un accidente automovilístico.

Mito n.°3: si mi auto es pérdida total, mi seguro pagará lo que debo en mi préstamo o arrendamiento.

Realidad: solo te pagará el valor real en efectivo de tu auto, menos tu deducible, teniendo en cuenta la depreciación. Tú sigues siendo responsable de cualquier monto pendiente del préstamo o del arrendamiento del auto.

Mito n.° 4: si otra persona conduce mi auto y tiene un accidente, su seguro de auto lo cubrirá, no el mío.

Realidad: en la mayoría de los estados, el seguro del propietario del auto debe pagar los daños provocados por un accidente. Familiarízate con las leyes de tu estado antes de permitir que otra persona conduzca tu auto.

Mito n.° 5: mi calificación de crédito no afecta la tarifa de mi seguro.

Realidad: en muchos estados, las aseguradoras generan una clasificación numérica con base en parte en tu comportamiento crediticio, conocida como "puntuación de seguro". Los estudios han demostrado que la forma en que administras tus finanzas puede ayudar a predecir la probabilidad de que te veas involucrado en un accidente. Para obtener más información sobre cómo afecta tu crédito tu tarifa, lee nuestra página de preguntas frecuentes sobre el uso del crédito.

Ten en cuenta:

Lo anterior se entiende como información general y como descripciones generales de la póliza para ayudarte a comprender los diferentes tipos de cobertura. Estas descripciones no se refieren a ningún contrato de seguro específico y no modifican ninguna definición expresamente establecida en ningún contrato de seguro. Te recomendamos que hables con tu representante de seguros y leas el contrato de tu póliza para comprender completamente tus coberturas.