Consejos de responsabilidad financiera para adultos jóvenes

Sé inteligente con tu dinero

Finalmente encontraste trabajo, un bonito departamento y el auto adecuado que se ajusta a tu presupuesto. Si bien es genial que te hayas independizado, no quieres agregar más deudas.

Estas son algunas formas en las que puedes estar en buena forma financiera y ahorrar dinero:

  • Desarrolla un plan financiero. Identifica tus objetivos a largo plazo, establece un presupuesto y ahorra con regularidad.
  • Ahorra. Eres un adulto joven que trabaja arduamente, así que no olvides pagarte a ti mismo primero. Establece un plan de ahorro con tu banco o cooperativa de crédito. Si puedes conseguir que los ahorros se depositen automáticamente en tu cuenta bancaria o cooperativa de crédito sin tener que hacerlo tú mismo, será más fácil aumentar tus ahorros.
  • Desarrolla una red de seguridad para emergencias. Muchos asesores financieros sugieren ahorrar hasta seis meses de gastos de subsistencia para casos de emergencia. Si de manera realista no puedes ahorrar seis meses de gastos de subsistencia, comienza con los gastos de un mes e intenta aumentarlos regularmente.
  • ¿Recibiste un aumento? ¡Incrementa tus ahorros! Si obtienes un aumento en el trabajo, aumenta inmediatamente el porcentaje de tu salario que destinas a ahorrar. No perderás el dinero extra y aumentarás tus ahorros.
  • Desarrolla tu historial crediticio y adminístralo. Cuando obtienes un préstamo de auto o usas tu tarjeta de crédito, estás estableciendo un historial de crédito. La mejor manera de desarrollar un buen historial crediticio es pagar tus cuentas a tiempo para que puedas demostrar que eres responsable cuando se trata de administrar tu deuda.
  • Paga las cuentas a tiempo. Puedes evitar cargos por pago atrasado y pagos de intereses altos, que pueden acumularse y hacer que sea más difícil pagar el saldo. Las instituciones de crédito toman nota del pago oportuno de las cuentas.
  • Lee las letras pequeñas. Asegúrate de leer y preguntar sobre las tasas de interés y cualquier cargo adicional cuando solicites tarjetas de crédito, préstamos o cuando rentes un departamento.
  • Elige el plan de seguro adecuado. Ya sea para tu auto, departamento, salud o vida, asegúrate de tener la cobertura adecuada que te protegerá a ti y a tus finanzas.
  • Vigila tu informe de crédito. Las puntuaciones crediticias se consideran cuando solicitas un trabajo, compras un auto, alquilas un departamento, etc. Por eso es bueno vigilar tu informe de crédito para detectar cualquier discrepancia o robo de identidad.
    • En muchos estados, las aseguradoras generan una clasificación numérica con base en parte en tu historial crediticio, conocida como “puntuación de seguro”. Los estudios han demostrado que la forma en que administras tus finanzas puede ayudar a predecir la cantidad de reclamos de seguros que podrías presentar. Estas puntuaciones ayudan a determinar si eres un buen riesgo para asegurar o no. Por lo tanto, una buena puntuación de seguro con base en el crédito podría significar que es más probable que pagues primas más bajas por tu seguro. Obtén más información sobre las puntuaciones de seguros con base en el crédito en III.org.
    • Obtén más información sobre cómo GEICO utiliza esta puntuación de seguro para determinar las primas de la póliza.
    • Por ley, las agencias de verificación de crédito deben proporcionarte una copia gratuita de tu informe de crédito una vez al año. Comunícate con una de las tres agencias nacionales de verificación, o con todas, para obtener tu copia:
      Equifax: (877) 576-5734; www.equifax.com
      Experian: (888) 397-3742; www.experian.com
      TransUnion: (800) 680-7289; www.transunion.com

(Fuente: Vanguard y el Insurance Information Institute)

Ten en cuenta:

Lo anterior se entiende como información general y como descripciones generales de la póliza para ayudarte a comprender los diferentes tipos de cobertura. Estas descripciones no se refieren a ningún contrato de seguro específico y no modifican ninguna definición expresamente establecida en ningún contrato de seguro. Te recomendamos que hables con tu representante de seguros y leas el contrato de tu póliza para comprender completamente tus coberturas.